“Mi punto de referencia es el cuaderno de recetas de mi madre”

Inmaculada Garrido Moreno (Albacete, 1968) abrió su blog de recetas de cocina mientras cursaba el grado de Educación Infantil por la Universidad Internacional de La Rioja. Aficionada a la lectura, reconoce que lo más le llena es su familia y estar rodeada de personas “vitamina”, como ella misma describe. Se inició en el mundo de los fogones desde muy pequeña de la mano de su abuela Milagros. Más tarde siguió la pasión para ayudar a su madre y luego para alimentar a su familia. Recepcionista en una clínica, en esta entrevista nos cuenta el origen de entre3fogones.com


¿Cuándo abriste 
entre3fogones.com y qué te empujó a abrir esa ventana en Internet?

Nació en 2014 mientras cursaba la carrera. Teníamos un grupo en Facebook, ‘La Cafeta’, y ahí los estudiantes nos dábamos ánimos y yo subía fotos de bizcochos o un aperitivo para compartirlos de forma virtual. Uno de los creadores de este grupo, Rafa, que estudiaba el grado de Primaria y es diseñador gráfico, me propuso impartir una sesión virtual de cocina y aunque me daba mucha vergüenza, porque es algo que nunca había hecho ni imaginé, acepté y fue genial. Estudiantes y profesores escuchándome hablar de gastronomía y recetas… fue una experiencia inolvidable. Todos me animaron a crear un blog pero por aquellos tiempos mis conocimientos de tecnología eran los justos y Rafa se ofreció para lanzarlo. Siempre estaré agradecida por ello. Yo nunca tuve la intención de compartir mis recetas en Internet. Mi primera idea, desde siempre, fue escribir un libro pensando en mis tres hijos y que tuvieran las recetas de su madre y su familia pero la vida te sorprende.

 

¿Por qué lo llamaste ‘entre 3 fogones’?

Fue también fruto de la conexión que tuve con mis compañeras y compañeros de carrera. Parece difícil de creer que una universidad online pueda unir a las personas, pero lo hizo y, en principio, lo abrimos con ayuda de Rafa dos compañeras y yo. Más adelante ellas cogieron caminos distintos y yo me quedé al frente del blog pero cambiarle el nombre era casi empezar de cero y decidí mantenerlo. Unos años más tarde hice algo que jamás imaginé: abrir un canal en YouTube.

 

¿Desde cuándo eres aficionada a la gastronomía?

Con menos de tres años, mi abuela materna Milagros, que vivía con nosotros, me enseñaba a arreglar el pescado fresco que mi madre compraba. Recuerdo como si fuera ayer, las dos juntas, yo subida a un taburete y con un ‘babi’ puesto para no mancharme, en el fregadero, un hilo fino de agua correr, e ir quitando espinas y lavando el pescado bajo su supervisión. Recuerdo una frase que siempre me decía: “Tenemos que ayudar mucho a mamá”. Y yo me sentía grande por poder hacerlo. Luego vino otra etapa que fue cuando aprendí a leer. Mi madre, enfermera, trabajaba 16 horas diarias para sacar adelante a una familia numerosa y yo me sentaba en la cocina, en un taburete donde los pies ni me llevaban al suelo, y le iba dictando las recetas y ella las iba preparando. Eran momentos únicos y maravillosos para disfrutar de su presencia y su ternura. Pero todavía no me dejaban tocar el fuego, solo contemplarlo. Fue poco a poco, empezar a darle vuelta al arroz con leche por aquí, cortar verdura por allá…Y ya la consagración vino cuando formé una familia y hasta los potitos de mis tres hijos, de todo tipo, eran preparados por mí y por mi madre, que me ayudó mucho en la crianza. Verdura fresca, carne, pescado, legumbres, las papillas de frutas, todo pasó por mis manos. Así que soy autodidáctica y no paro de buscar y tengo una pequeña obsesión que es no tirar alimentos, así que reciclo al máximo cualquier resto creando una nueva receta.

 

¿Cuántas horas a la semana le dedicas a la web?

He llegado a dedicarle diez horas diarias, con paradas para cocinar, grabar una receta, recoger a mis hijos, atender a mi madre, llevar la casa, y cumplir mi horario de trabajo. Soy recepcionista en una clínica. Ahora me organizo de otra manera porque era agotador. Sigo compartiendo contenido nuevo cada semana pero con más calma.

 

¿Dónde te inspiras para elaborar las recetas que luego compartes?

De muchos sitios. Mi punto de referencia es el cuaderno de recetas de mi madre. Ella me enseñó los cimientos sólidos de lo que luego yo desarrollé. Ella era más de seguir las recetas al pie de la letra y yo necesito aportar algo mío a cada una porque es donde siento mi creatividad en marcha. El segundo mejor maestro que tuve fue Arguiñano. Comprábamos cada libro nuevo que salía y veíamos su programa porque además coincidía la hora con el momento de comer de mis hijos cuando eran chiquitines. Aprendí mucho de este gran cocinero. Y vino una bendición a mi vida que jamás imaginé y que me hizo enamorarme de la gastronomía francesa. El padre de mis hijos es francés y se abrió una puerta a una nueva gastronomía que me tiene encantada. También, parte de mi familia se marchó a Puerto Rico por trabajo y me interesé por su gastronomía. Me conquistó su manera de mezclar los ingredientes, como en la Serenata de Bacalao, una receta saludable y exquisita. Tengo mi casa llena de libros de cocina que también me sirven para inspirarme pero todavía no he conseguido seguir una receta tal cual, es algo que me sale de dentro, no lo puedo evitar. Siempre ese toque personal en cada plato.

 

¿Imaginaste cuando abriste la web que a día de hoy ibas a tener una comunidad tan grande y fiel de seguidores? Entre sus cuentas de Facebook y YouTube sumas 100.000 seguidores.

Para nada. Además, lo que me llena de estas cifras es que cada una de ellas es una persona, y eso es lo que realmente me da impulso. Personas que creen en mí y que disfrutan de mis recetas.

 

¿Tienes algún plato favorito?

Ainsss, sí, como manchega, las chuletas de cordero con patatas al montón y huevo frito. Bueno, y la tarta de manzana de mi madre.

 

No podemos pasar sin preguntarte por las alcachofas. ¿Te gustan?

Me encantan y es verdad que la cocina son recuerdos… Mi madre tenía poco tiempo para cocinar y las hacía muy sencillas en la olla express. Solo les ponía un poco de sal, un chorretón de aceite de oliva y limón partido en trozos con su piel. Recuerdo ese aroma, nos tomábamos el caldito con cuchara y esa olla olía a gloria.

 

¿Algún plato con ellas como protagonistas?

Me gustan de todas las maneras, arregladas conservando el tallo, hervidas y luego a la plancha con una mezcla de hierbas y acompañadas de una mayonesa de ajo y anchoas puede ser un plato estrella. Y de mi tierra, el arroz con costillas y alcachofas. Sin ellas no es el mismo arroz. Y una receta que ha gustado también muchísimo son las alcachofas marinadas. Quedan exquisitas.

 

Si hablamos de restaurantes. ¿Nos recomiendas alguno?

En mi ciudad hay muchos y muy buenos. Quizá, destacables por antigüedad, Las Rejas, Nuestro Bar o El Callejón.

 

En general, ¿consideras que en nuestro país nos alimentamos bien?

Yo creo que lo intentamos, en mayor o menor medida, y dependiendo de los recursos y de las zonas. Todo es mejorable siempre en todos los aspectos y es muy relativo lo de alimentarnos bien. Para mí alimentarse bien es llevar una alimentación variada, pero un vegano no estará de acuerdo conmigo. Por eso digo que es muy relativo. La forma de alimentarse es una elección de vida y supongo que, al igual que yo intento darle a mi familia una alimentación equilibrada, los demás también lo harán en base a sus criterios y creencias sobre ella.

 

Muchísimas gracias por tu tiempo.

A vosotros. Ha sido un honor compartir un trocito de mí.

 

Entrevista realizada mediante cuestionario por escrito. Desde la asociación sin ánimo de lucro Alcachofa de España agradecemos a Inma la atención prestada. La fotografía que ilustra el artículo ha sido facilitada para esta ocasión por la entrevistada.