Ingredientes:
Seis alcachofas frescas
Un limón (para el zumo)
Una lámina de hojaldre
Una cebolla pequeña
100 gramos de jamón serrano
100 gramos de queso Cheddar rallado
Dos cucharadas de aceite de oliva virgen extra
Dos cucharadas de sal
Echar agua en un recipiente y agregar el zumo de un limón
Retirar las hojas exteriores de las alcachofas hasta llegar a las más amarillas y suaves. Retirar también las partes duras y el resto ir colocándolas en el recipiente con agua y limón para evitar que se oxiden
En una cacerola con abundante agua, agregar una cucharada de sal
Calentar a fuego alto hasta llegar a ebullición
Incorporar las alcachofas, bajar a fuego medio-alto y cocinar durante 15 minutos
Retirar las alcachofas, dejar escurrir y cortarlas por la mitad. Reservar
Pelar y cortar la cebolla en tiras finas y alargadas
Cortar el jamón serrano en tiras finas y alargadas
En una sartén, echar aceite de oliva virgen extra y una pizca de sal
Calentar a fuego medio e incorporar la cebolla. Cocinar durante 5 minutos
Añadir el jamón y cocinar durante un minuto. Reservar
En una fuente apta para el horno, poner papel de horno hasta cubrirla completamente
Colocar la lámina de hojaldre hasta los bordes (si sobra, doblar hacia adentro)
Pinchar con un tenedor toda la base de la lámina
Precalentar el horno a 200 grados
Distribuir las alcachofas en el hojaldre, añadir la cebolla y el jamón serrano y esparcir el queso Cheddar rallado sobre toda la tarta
Hornear durante 20 o 25 minutos hasta que se dore el borde del hojaldre y se haya gratinado el queso
Retirar del horno y dejar enfriar durante 10 minutos para desmoldar la tarta
Fuente: OK Diario.