Pelar las alcachofas y marcarlas bien en una sartén a fuego bajo.
Reservar las alcachofas y caramelizar la cebolla.
Cuando la cebolla esté dorada, añadir un vaso de vino blanco y esperar a que se evapore el alcohol.
Añadir el pulpo troceado previamente, las alcachofas reservadas y cocinar todo junto unos dos o tres minutos a fuego bajo hasta encontrar el espesor deseado (emplear una cucharadita de Maicena si es necesario).
Fuente: Sergio Gallén.