Limpiar las alcachofas. Se le quitan las hojas una a una para que no se oxide.
Se les cortan las puntas (casi media alcachofa).
Se pela el tallo y se parten a la mitad desde el tallo hacia abajo.
Se frotan bien con medio limón para que no se oxiden.
Se colocan en una cazuela.
Se exprime encima otro medio limón y se añade un chorrito de aceite de oliva virgen extra y sal.
Se cubren con agua.
En unos 15 minutos, depende de los tiernas que sean las alcachofas, estarán listas para comer.
Los higaditos de conejo se pasan por la plancha vuelta y vuelta.
Fuente: instagram.com/carmenbr_cocinadesiempre