Cortar la cebolla y sofreírla con la salsa de tomate casera
Dorar el pollo en una sartén con un chorro de aceite de oliva virgen extra
Agregar un vaso de vino blanco y dejar cocinar hasta que se evapore el alcohol
Añadir el sofrito, dos hojas de laurel, sal, las hebras de azafrán y el caldo de pollo
Limpiar y cortar las alcachofas y cocerlas un poco en agua para que al agregarlas estén más blandas
Incorporar las alcachofas al resto de ingredientes y añadir un poco más del agua de la cocción de las alcachofas para potenciar el sabor del guiso
Cocinar todo incorporando las patatas previamente peladas y chascadas para que se espese la salsa
Fuente: Esther Ingrain García.