Pelar y limpiar las alcachofas y colocarlas en un bol con agua y el zumo de un limón para evitar que se oxiden.
Cortarlas lo más finas posible (cuanto más finas sean más crujientes quedarán).
Colocarlas en un recipiente apto para la airfryer y echar por encima un poco de pimienta negra molida, una pizca de sal y aceite de oliva virgen extra en spray.
Introducir en la airfryer a 185 grados durante 16 minutos.
Freír un huevo y colocar encima de las alcachofas. Rociar por encima con un poco de salsa de trufa (la autora diluye la salsa en un chorro de aceite).
Fuente: Cocinando con Teresa.