Limpiar bien las alcachofas. Eliminar las hojas exteriores más duras y el tallo. Abrir por la mitad y trocearlas en láminas. Colocarlas en un bol con agua y limón para evitar que se oxiden.
En una sartén con un poco de aceite de oliva virgen extra sofreír las alcachofas. Reservar.
Hervir agua con un poco de vinagre y añadir el huevo. Dejar cocer dos minutos.
Emplatar las alcachofas, rociar por encima sal de escamas, unas tiras de jamón ibérico y el huevo escalfado.
Fuente: Raúl Tapia & Isa Romero.