Ingredientes:
Ocho alcachofas
16 langostinos (sirven congelados)
Una cebolla mediana
Dos dientes de ajo
Dos cucharadas de harina
300 gramos de tomate triturado
100 ml. de coñac
Aceite de oliva virgen extra
Sal
Perejil fresco
Pelar los langostinos dejando 8 de ellos con la cola
Reservar las pieles y las cabezas para preparar con ellas un caldo en una cazuela con 750 ml. de agua y una rama de perejil
Llevar a ebullición y dejar a fuego medio durante 30 minutos
Colar el caldo aplastando las cabezas para que suelten todo su jugo y reservar
En una sartén con unas cucharadas de aceite rehogar la cebolla y los ajos picados hasta que estén pochados
Añadir una cucharada de harina y la salsa de tomate junto con un cazo del caldo de las cabezas de los langostinos
Dejar a fuego medio bajo durante 15 minutos. Reservar
Trocear los langostinos (menos los 8 que hemos reservado). Saltear en una sartén, añadir el coñac y flambear hasta que la llama se apague
Añadir unas cucharadas de harina y un cazo del caldo de las cabezas de los langostinos
Rehogar durante unos minutos hasta que el relleno espese. Reservar
Limpiar las alcachofas desechando las hojas más superficiales sin exagerar mucho ya que la alcachofa va rellena y necesita estabilidad (solo comeremos después el corazón y las hojas más tiernas)
Frotar con limón cada alcachofa y cocer en agua con sal y unas ramitas de perejil hasta que las alcachofas estén tiernas (unos 25 minutos aproximadamente)
Abrirlas con cuidado y dejar escurrir el exceso de agua
Introducir el relleno con una cucharada y decorar cada una con las colas de langostinos
Hornear las alcachofas a 200 grados durante unos cinco minutos
Servir con un fondo de salsa de tomate
Fuente: Lidia de la O.