Ingredientes:
6 alcachofas frescas
Un limón
Sal
Perejil
Dos bogavantes cocidos
Media cebolla
Una cucharada de harina
Crema de bogavante
Medio vaso de vino blanco
Dos claras de huevo
Sal
Para la salsa de marisco:
Un tercio de vaso de Brandy
Crema de bogavante
Media cebolla
Dos dientes de ajo
Aceite de oliva
Preparar las alcachofas quitando las hojas exteriores. Cortar el tercio superior de las alcachofas y todo el tallo (excepto 1,5 centímetros). Con un cuchillo pelar la capa exterior del tallo y quitar la base de las hojas de alrededor. Rociarlas con zumo de limón para que no se pongan negras (ver vídeo)
Poner a cocer en una cazuela agua con sal y perejil
Las alcachofas ya peladas se introducen en la cazuela comprobando que no flotan
Cocer durante 30 minutos o hasta que estén tiernas. Sacar y ponerlas boca abajo para que escurran el agua
Pelar los bogavantes reservando los cuerpos por un lado y las cabezas por otro
Durante la cocción de las alcachofas se puede elaborar el relleno. Picar la cebolla y ponerla a dorar en una sartén con un poco de aceite. Ya pochada, añadir la harina y tostar unos minutos
Añadir el vino blanco y mezclar bien
Incorporar la crema de bogavante y cocinar hasta obtener una bechamel ligera
Añadir los cuerpos de los bogavantes cortados en trozos, mezclar bien y cocinar unos dos minutos. Reservar
Para la salsa, poner a ponchar la cebolla y el ajo bien picado con un poco de aceite. Cuando el ajo tenga color y la cebolla esté pochada añadir la harina, mezclar bien y cocinar un minuto
Incorporar el Brandy, la crema de bogavante y el relleno de las cabezas de los bogavantes
Cocinar a fuego medio unos cinco minutos (si queda muy espeso añadir más crema de bogavante). Triturar
Montar las claras a punto de nieve con un poco de sal. Mezclar con la bechamel de los cuerpos de los bogavantes
En una fuente apta para horno poner una base de la salsa y encima colocar las alcachofas partidas longitudinalmente. Sobre ellas poner el relleno
Hornear a 180 grados unos minutos hasta que las claras estés tostadas
Fuente: Eva, editora del blog ‘La felicidad en un plato’