Limpiar y cortar las alcachofas en rodajas y echarle por encima un chorrito de zumo de limón para evitar que se oxiden.
Cocerlas en agua con sal durante aproximadamente 20 minutos.
Escurrir bien las alcachofas y colocarlas en un plato.
Regar con zumo de limón y aceite de oliva por encima.
Espolvorear con lascas de queso parmesano.
Fuente: Rosa Lorenzo.