Limpiar las alcachofas y cortarlas en cuartos.
Cocerlas en agua con sal durante unos 15 minutos (pinchar sobre las alcachofas para comprobar que están cocidas).
Poner todos los ingredientes del gratinado en la picadora (se puede hacer con un mortero). Picar durante 5 o 10 segundos (debe quedar una textura de ‘tierra húmeda’).
Colocar las alcachofas en una fuente apta para el horno y cubrir con la mezcla del gratinado.
Hornear o gratinar a 190 grados durante 5 o 10 minutos (hasta que el gratinado empiece a dorar)
Fuente: Inma González.