Ingredientes:
20 alcachofas
Una taza de aceite
Media taza de vinagre
Media taza de zumo de limón
Cinco ajos
Cinco cayenas
Una bolsita de té
Tres cucharadas de sal
Infusionar a fuego lento durante unos 10 minutos una mezcla de vinagre, zumo de limón, aceite de oliva, sal, ajos, guindilla (cayena) y una bolsita de té.
Limpiar las alcachofas y echarlas en un bol con agua y zumo de limón para evitar que se oxiden.
Cuando el agua empiece a hervir, cocer las alcachofas durante cinco o seis minutos.
Escurrir las alcachofas y dejar que se enfríen un poco.
Rellenar un bote de cristal con las alcachofas cocidas y cubrirlas con la infusión.
Verificar que todas las alcachofas quedan bien cubiertas y colocar un peso para mantenerlas sumergidas.
Cerrar bien el bote (la autora asegura que si el bote está bien cerrado y las alcachofas completamente sumergidas en el líquido se pueden conservar durante meses).
Fuente: Nerea Zorokiain Garín.