Ingredientes:
Seis alcachofas frescas
Dos cebollas dulces
Seis cucharadas de aceite de oliva
Dos zanahorias
Un huevo cocido
Perejil picado
Sal
600 mililitros de caldo de pollo
100 mililitros de vino blanco seco
Dos cucharadas de vinagre de vino blanco
Una cucharada de harina
Calentar aceite y pochar la cebolla pelada y cortada en juliana y las zanahorias cortadas en rodajas.
Sazonar y añadir el vino, el vinagre y 100 mililitros del caldo y dejar hervir unos minutos hasta que se evapore el alcohol.
Limpiar y pelar las alcachofas y frotarlas con limón para evitar que se oxiden. Incorporarlas a la cazuela.
Verter 300 mililitros de caldo, sazonar las alcachofas y esparcir harina por encima.
Añadir un poco de pimienta rallada por encima (al gusto) y dejar cocer a fuego muy suave y con la tapa puesta unos 40 minutos o hasta que las alcachofas estén tiernas.
A los 20 minutos, añadir los otros 200 mililitros de caldo y mover la cazuela para que se mezcle bien.
Esparcir un poco de perejil picado fresco y el huevo cocido desmenuzado.
Servir caliente.
Fuente: Inma Garrido.