Ingredientes:
Seis alcachofas frescas
Mayonesa con trufa
Un limón
Aceite de oliva
100 gramos de harina
Agua fría
Sal
Cinco gramos de levadura fresca
Limpiar las alcachofas quitándoles las hojas exteriores hasta que queden las más blancas, tiernas y finas. Cortar el tercio superior de la alcachofa y todo el tallo excepto 1,5 centímetros. Con un cuchillo, pelar la capa exterior del tallo y quitar la base de las hojas de alrededor. Se rocían con zumo de limón para que no se pongan negras.
Poner a cocer en una cazuela agua, sal y zumo de limón. Calentar hasta conseguir el hervor.
Introducir en la cazuela las alcachofas y cocer unos 30 minutos o hasta que estén tiernas.
Sacar las alcachofas y colocarlas boca abajo sobre un papel absorbente para que escurran el agua (ver vídeo).
Una vez que las alcachofas están secas se prepara la tempura. Poner la harina, la sal y la levadura desmenuzada dentro de un cuenco.
Añadir agua fría poco a poco mientras se remueve con unas varillas o un tenedor hasta que quede una masa ligera, sin grumos y más bien líquida.
Pasar las alcachofas por la tempura y freírlas en una freidora o un wok.
Cuando estén doradas, ponerlas encima de papel absorbente para quitar el exceso de aceite.
Servir las alcachofas calientes acompañadas de la mayonesa con trufa (se adquiere en el supermercado).
Fuente: Eva, autora del blog ‘La Felicidad en un plato’.